No podemos negar que escuchar llorar a un bebe puede ser enloquecedor, nos desespera su sonido y aún más no poder saber que lo produce, aquí van algunas de las razones que pueden explicar el llanto de un bebe.
El llanto es una herramienta que garantiza la supervivencia del bebe:
El llanto es uno de los reflejos con los que el bebe viene, es una de las condiciones instintivas que el bebé tiene para poder defenderse y sobrevivir en este mundo.
Es la manera primitiva y primaria de comunicarse con las personas que tiene alrededor, es la forma de decir: “Algo no está bien”, “Algo me esta pasando”
El bebé no sabe hablar, el llanto es el único lenguaje que tiene:
El llanto es la primera y única forma que tiene el bebe para comunicar lo que siente y lo que le pasa.
Por eso llora si tiene hambre, llora si tiene frío, llora si tiene algún dolor, llora si tiene calor, lo que sí es seguro es que un bebé de menos de tres meses no llora porque sí, si el bebe está llorando algo le pasa, y nuestra labor como cuidador@s es hacer todo lo posible para averiguarlo.
No es que esté aburrido conmigo, ni que soy mala madre, ni que no me quiere, ni nada por el estilo, él solo está diciendo: “Algo me pasa”.
¿Qué hacer si el bebe está llorando?
- Lo primero es respirar y calmarse, no es el fin del mundo, recuerda los dos puntos anteriores, es una herramienta de supervivencia y es el único lenguaje que tiene para comunicarse. Si la respiración no funciona, está bien dejar al bebé en un lugar seguro (su cuna) e irse a otra habitación por 2 minutos. Es preferible un bebé llorando solo un momento que una madre llegando al punto del maltrato por desesperación. Encuentra el apoyo emocional que necesitas en estos momentos en nuestro Chat para madres.
- Revisa las razones por las cuales puede estar llorando:
- ¿Tiene hambre? ¿hace cuanto fue su última comida?
- ¿Tiene sueño? ¿Hace cuanto no duerme? ¿Cómo pasó la noche? ¿Durmió lo suficiente?
- ¿Tiene frío? está bien abrigado? ¿Tiene los pies o las manos frías?
- ¿Tiene calor? ¿Está sudando? ¿Tiene varias prendas? Está cobijado?
- Está cansado? Estaba dormido solo en un lado del cuerpo? ¿Durmió mal acomodado?
- ¿Algo le duele? Pasa tu mano por su cuerpecito y verifica si cambia el llanto cuando lo tocas en alguna parte del cuerpo en particular.
- Se siente inseguro? Desea cariño y amor de la mama? Abrazalo, háblale con voz suave, cargalo
- La «Sobreestimulación»: a veces lloran porque hay mucha luz, mucho ruido o demasiada gente cargándolos.
Es normal que el sonido del llanto active en ti una respuesta de alerta máxima; biológicamente estás programada para que te incomode y así atiendas la necesidad de tu hijo. Sin embargo, cuando el llanto es prolongado y tus propios recursos de calma están agotados, esa alerta puede transformarse rápidamente en una irritabilidad que te asusta.
Si sientes que el llanto de tu bebé ya no te genera ternura sino una urgencia violenta de salir corriendo o de gritar, es posible que estés experimentando los primeros síntomas de la rabia materna. No eres una ‘mala madre’ por sentir que el llanto te enloquece; eres una mujer cuyo sistema nervioso ha llegado al límite. Reconocer este desborde es el primer paso para pedir ayuda y evitar que el instinto de supervivencia se convierta en una crisis emocional.
Si el llanto no cesa, acude a tu pediatra o medico de confianza

